Imagino tristemente que a estas horas, al presidente Camps, Rita Barberá, y toda la plana mayor lo único que les debe importar ahora mismo es la visita del Papa de los C., ya que se encargaron a toda prisa de dar por enterrados a los 41, pero no a todos los que íbamos, y seguiremos subiendo a ese vagón.
Hoy tenemos que lamentarnos, los que todavía nos queda algo de dignidad y respeto de una nueva muerte, la 42, la de la madre de Violeta.
Nuestros más sentidos pésames a todos los familiares y amigos de las víctimas, esperamos que nadie se olvide de vosotros dentro de unas semanas.
Tags: varios
Entradas (RSS)
7 Julio 2006 a las 10:41 am - Editar
Me sumo a vuestro pésame. Es todo tan triste… no tengo palabras.